ojalá nos invadan

Y ahora qué más da;
si nos hemos quedado solos,
que nos invadan sería lo mejor.
Sería una bendición para nuestra tierra
que rodeen nuestras fronteras
y que nos invadan nuestros
hermanos latinoamericanos.
Que nos invadan los ecuatorianos,
tal vez así volvamos a tener
de tierno maíz el corazón que perdimos.
¡Que nos invadan los cubanos!
Para que nuestros niños
se eduquen gratuitamente
y no mueran en las puertas
de los hospitales privados.
Que venga lo mejor de nuestra América.
Que venga un contingente
de garotas brasileras
que nos hagan el amor hasta
perder la leve fuerza que se necesita
para apretar un gatillo.
Sería lo mejor para Colombia
una invasión brasilera a gran escala;
De pronto así, algún día,
ganemos un mundial de fútbol.

Necesitamos urgentemente
una invasión venezolana,
para volver a decir
las cosas con claridad,
con franqueza, sin santaderismos,
con elocuencia bolivariana.
Se requiere con urgencia
una invasión boliviana,
que nos quite esa vergüenza
de ser indios; esa vergüenza,
que nos condena eternamente
al peor de los subdesarrollos.
Reclamo con ansias la invasión
de tropas de piqueteros argentinos,
de madres y abuelas de plaza,
que nos cuenten historias
en donde podamos reconocer
en nuestras propias historias.
Que vengan tropas españolas y chilenas,
a contarnos como se pudre el corazón
de una patria fascista.

Vengan los uruguayos con sus mates amargos
a contarnos la milonga dulzona y triste
de sus desaparecidos.
Que vengan todos los hermanos
del mundo a esta tierra olvidada
a hacernos entender que nuestro
país no es el mejor país del mundo,
porque es una patria injusta.
Que Colombia es pasión...
y muerte.
Ojala nos invadan la batucada festiva
que acabe con nuestro luto,
que acabe con este silencio que aturde.
Estamos solos, a la derecha del mapa.
Sólo nos acompaña nuestro buen amigo
el que invadió el país de las mil y una noches.



(lizardo carvajal - colombia)

un día






andas por esos mundos como yo; no me digas
que no existes; existes, nos hemos de encontrar;
no nos conoceremos, disfrazados y torpes,
por los anchos caminos echaremos a andar.


no nos conoceremos, distantes uno de otro
sentirás mis suspiros y te oiré suspirar.
dónde está la boca, la boca que suspira?
diremos, el camino volviendo a desandar.

quizás nos encontremos frente a frente algún día,
quizás nuestros disfraces nos logremos quitar.
y ahora me pregunto... cuando ocurra, si ocurre,
sabré yo de suspiros, sabrás tú suspirar?



(alfonsina storni - suiza/argentina)

fábula de un animal invisible






el hecho – particular y sin importancia – de que no lo veas, no significa que no exista, o que no esté aquí, acechándote desde algún lugar de la página en blanco, preparado y ansioso de saltar sobre tu ceguera.





(wilfredo machado – venezuela)

cambios




cambio lola de 30
x dos viejas de 15

cambio torta de novia
x un par de muletas eléctricas

cambio gato enfermo de meningitis
x aguafuerte del siglo XVIII

cambio volcán en erupción permanente
x helicóptero poco uso

cambio gato x liebre

cambio zapato izquierdo  x  derecho


(nicanor parra - chile)





Fujimori empezó a responder por violaciones a los derechos humanos

Por Reynaldo Muñoz AFP


LIMA (AFP) - El ex presidente peruano Alberto Fujimori compareció para el inicio de un histórico juicio por violación a los derechos humanos en que se declaró inocente y del que podría salir con una sentencia en prisión de por vida, en una jornada que finalizó de manera abrupta por una hipertensión del acusado.
Despojado del enorme poder que ostentó en la década pasada, Fujimori, de 69 años, se sentó en el banquillo de los acusados ante un tribunal de la Corte Suprema presidido por el juez César San Martín, quien debe estudiar el pedido del fiscal José Peláez, que exige una condena de 30 años de cárcel por dos matanzas que dejaron 25 muertos y por dos casos de secuestro de opositores.
Tras un receso, el médico del Instituto Nacional Penitenciario señaló ante el tribunal que Fujimori fue evaluado a las 13H45 (18H45 GMT) y presentó "síntomas de dolor precordial, dolor de cabeza, dolor de garganta, y en el examen se evaluó una crisis hipertensiva. Se recomienda reposo por el día de hoy hasta evaluación el día de mañana".
Por esa razón San Martín suspendió la audiencia hasta el miércoles a las 09H30 locales (14H30 GMT).
Sin embargo en el comienzo del juicio Fujimori lució de buen semblante. Vestido sobriamente con terno oscuro y una corbata dorada, estuvo serio y callado durante las primeras horas pero luego ante una pregunta de San Martín sorprendió levantando la voz y utilizando un tono de arenga política.
"Rechazo los cargos, soy inocente, no acepto la acusación fiscal", dijo Fujimori en tono vibrante en respuesta al juez, que le preguntó si aceptaba la requisitoria de la fiscalía.
"Acusado Fujimori, aquí mando yo. Tranquilo, tiene usted que respetar las directivas del tribunal", le dijo en voz alta el juez San Martín, quien le pidió precisar 'Sí' o 'No' a su pregunta.
Un exaltado Fujimori solicitó luego al juez, en medio de aplausos, "30 segundos" para terminar de exponer una síntesis de su defensa, que continuó a las apuradas señalando que "yo recibí el país en el año 1990 casi en colapso".
"Mi gobierno rescató los derechos humanos de 25 millones de peruanos, sin excepción alguna. Si hubo hechos execrables no fueron por mi orden y los condeno", remató agitado Fujimori, que empleaba un timbre enérgico de voz y agitaba los brazos constantemente parado detrás del pupitre asignado por el tribunal.
En una sala contigua y separada por un ventanal de la sala de juzgamiento se encontraban tres de sus cuatro hijos: la congresista Keiko Sofía, Sachi Marcela y Kenji Gerardo. Junto a ellos un grupo de congresistas fujimoristas, y en la misma sala familiares de las víctimas, periodistas, representantes de organismos de derechos humanos y observadores internacionales.
Durante la audiencia se escuchaban a lo lejos persistentes arengas de partidarios de Fujimori lanzadas por altoparlantes. "Estamos contigo 'Chino'", "el 'Chino' es inocente", rugía una estentórea voz desde un local a unos cien metros del lugar de juzgamiento.
Fujimori, quien gobernó entre 1990 y 2000, es acusado de ser autor intelectual en el asesinato, tortura y lesiones graves por las matanzas en el vecindario limeño de Barrios Altos y en la Universidad La Cantuta, que costaron la vida a un total de 25 personas, en 1991 y 1992, ejecutadas por un comando de la muerte denominado Grupo Colina.
Ambos hechos están considerados como los peores crímenes perpetrados por el Estado en el conflicto interno entre 1980 y 2000 contra los guerrilleros Sendero Luminoso y MRTA.
Para el fiscal Peláez -quien hizo notar en el juicio que hoy es el día de los derechos humanos-, Fujimori "trazó una política de combatir la subversión usando los métodos de guerra clandestina de baja intensidad y eliminación de enemigos".
El juez San Martín junto a los magistrados Hugo Príncipe y Víctor Prado analizarán el dictamen de Peláez e interrogarán a unas cincuentas personas, llamadas por la fiscalía y la defensa de Fujimori, en el juicio que se estima tendrá una duración no menor de un año.

doña soraida

No es gata, sin embargo, la han matado más de siete veces ya y sobrevive, ahora está a la espera de la muerte definitiva, aunque sobra decir que la muerte no la asusta y mucho menos la muerte clínica. De frente alta, piel morena y tersa, cabello rizo y recogido, mirada fija, respirada y profunda que sentencia a quien se atraviesa en su camino.
La primera vez que murió fue el mismo día que nació, quizá ese fue su error haber nacido, su madre no se ocupó siquiera de mirarla, mucho menos de recogerla entre sus brazos y amamantarla.. Quizá porque vislumbró en ella la simiente de la tragedia o porque se asustó al percibir en esa pequeña criatura que se deslizaba entre sus piernas la voracidad de quien le hace frente a la vida. Creció como nació, sola, recia, serena, con la certeza de quien sabe que no existe escondite posible ante la vida.
Desde pequeña fue firme en sus decisiones, severa ante la maldad, irreverente ante la injusticia. Sin embargo, esto no fue suficiente para salvarla aquella mañana del sol inclemente, sol ecuatorial que parte la piel como navaja, sol que marcó la arruga de su frente tallada por el cincel sucio y vil que penetró por su vagina. Desde aquel día decidió que esa sería su única arruga, la única marca visible de su destino que se remarcaría una y otra vez a lo largo de su vida, como el día que nació su hijo debido a la fuerza con la que éste se aferró a sus entrañas, igual que el sentenciado aprieta su celda antes de acudir a la silla eléctrica, reviviendo la historia del que no debió nacer, del que no debió ser.
Jamás detuvo su marcha, ni siquiera cuando fue interceptada por la marcha de las botas que marcarían el compás de su destino, sin importar su procedencia o su tonalidad, en do mayor o sol menor, botas al fin. Banda sonora, estridente, preponte, asesina, preludio de una película de terror.
En la primera escena, durante su cautiverio, comprendió la miseria humana que consiste en desconocer la libertad que comporta ser y quererse a uno mismo como universo particular de la dimensión humana, en esa medida el atropello a los demás , el homicidio, la tortura, la opresión, no son más que una consecuencia lógica de esta terrible falta de comprensión. En segundo lugar, pese a que jamás estudió filosofía llegó a la conclusión que son las personas las que hacen las ideas y no las ideas a las personas, así ella cada noche antes de dormir tejía ideas que a veces tomaban forma de pasamontañas, para abrigar nuevas ideas, por supuesto, y no para cubrirse de éstas. En tercer lugar, descubrió que el tiempo es relativo, y las ventajas de esta relatividad, así por ejemplo, cuando ayudaba a curar a los heridos vivía en pasado, pues los cuidaba con la entrega y ternura con la que cuidaba a sus hijos, cuando comía vivía en futuro saboreando las comidas que comería cuando recuperaría su libertad, y el presente, el presente infinito lo encontraba en la belleza, en la contemplación del paisaje, al que incluso ahora, después de años acude cuando cree que la vida ha perdido sentido. Cierra los ojos y regresa al eterno presente de la hormiga que lleva alimento a su nido bajo la hoja del árbol de naranjo que se encuentra en medio del campamento ubicado en lo alto de la loma desde la que se puede ver la pequeña casa del llano en la que el campesino alimenta el fogón en el que se encuentra la olla en la que hierve el caldo que la mujer cocina mientras le canta una canción a su pequeño hijo, canción que el niño no escucha porque está distraído mirando la luz de unos ojos extraviados allá lejos, en lo alto de la loma.
Cuando salió del cautiverio descubrió sin embargo que no bastaba con comprender la dimensión de ser uno mismo, esto simplemente nos salva de ser miserables pero no nos salva de los miserables sobre todo cuando éstos no sólo llevan botas, sino que su marcha es la marcha fúnebre avalada por el poder y aplaudida con la resonancia sórdida de la ignorancia de la gente que festeja a su opresor con el que concreta su peor negociación: hipoteca libertad por seguridad, la seguridad que supone no hacerse responsable de sus principios, de sus actos, de su libertad, entonces la miseria es colectiva, se convierte en un mal crónico y el cautiverio es un estilo de vida.
Lleva sus manos tullidas por la lejía con la que intenta borrar las manchas de sangre que quedaron impregnadas en las camisetas de sus hijos por el impacto de la bala oficial, no busca motivos para sus muertes, sencillamente no existen. En ese momento fue tal su dolor que pensó en tejer pasamontañas, pero comprendió entonces que la bala de todo fusil, antes o después, aquí o en cualquier otro país, es siempre la misma, tiene el mismo trayecto, mata la misma vida. Por eso, a la media tarde, sentada en una esquina de su casa escondiendo su rostro tras la escalera y con la resolana bañando su pecho de madre, rodeada del olor de la comida servida y la vajilla recién lavada, sueña con descoser uniformes y resarcir vidas. Una gota de sudor brota de la arruga de su frente irrigando los recuerdos, porque pese que tuvo que abandonar su pueblo, su tierra, sus animales y su huerto, a que es la desplazada 1.238.756 para el gobierno nacional, ella sabe que los principios, los afectos y sobre todo la historia, la historia verdadera, no se desplaza jamás y es necesario regarla cada día para cultivar los sueños y arengar la vida.


(adriana jm, desde colombia - noviembre 2007)

los herederos

mira a los pobres de este mundo
admira
su infinita paciencia
con qué maestría
han rodeado todo
con cuánta fuerza
miden el despojo
con qué certeza
saben que estás perdido
que ya muy pronto
ellos sin pausa
heredarán la tierra

(jose emilio pacheco - méxico)


y...

Y ...
Y va naciendo
el pretexto para decir tu nombre
en la noche remojada,
tierna y húmeda
como la flor de grandes ojos abiertos
y pétalos palpitantes
en la que me envolví
en lo más profundo del sueño,
para dibujar tu nombre
en todos los rincones
donde he vivido y viviré
hasta que me lleve el viento,
como semilla,
a dar flor a tierras desconocidas
y me encarne quizás en la niña
que oirá historias
en las tardes iguales de Nicaragua
con el olor a tierra naciendo,
urdiendo en sus entrañas
la vida verde del trópico lujurioso
como yo, como vos,
como las hojas en que nos envolvimos
cuando nos arrojaron del paraíso.




(gioconda belli - nicaragua)

del que hacer con estos poemas

Pienso que juntaré mis poemas,
agarrados como una fila de huracanes
y haré un libro desafiante y bello para vos.
Un libro donde estaremos felices
o ariscos como gatos discutiendo,
un libro que flote en el tiempo de tu tiempo
y que podas enseñar a tus nietos
y decirles:
"Miren como me amó esta mujer",
con orgullo de macho idolatrado.



(gioconda belli - nicaragua)

agua viva (fragmento)

Hoje de tarde nos encontraremos. E não te falarei sequer nisso que escrevo e que contém o que sou e que te dou de presente sem que o leias. Nunca lerás o que escrevo. E quando eu tiver anotado o meu segredo de ser – jogarei fora como se fosse ao mar. Escrevo-te porque não chegas a aceitar o que sou. Quando destruir minhas anotações de instantes, voltarei para o meu nada de onde tirei um tudo? Tenho que pagar o preço. O preço de quem tem um passado que só se renova com paixão no estranho presente. Quando penso no que já vivi me parece que fui deixando meus corpos pelos caminhos.

(clarice lispector - brasil)

por un minuto de vida breve








por un minuto de vida breve
única de ojos abiertos
por un minuto de ver
en el cerebro flores pequeñas
danzando como palabras en la boca de un mudo


(alejandra pizarnik - argentina)

ella se desnuda en el paraíso







ella se desnuda en el paraíso
de su memoria
ella desconoce el feroz destino
de sus visiones
ella tiene miedo de no saber nombrar
lo que no existe

(alejandra pizarnik - argentina)

prohibido fijar carteles



Despiertas casicadáver cuando el reloj lo ordena,
el día no te espera, hay tanto capataz que mide
el milímetro del centavo que se atrasa por ti,
bebes el café que quedó de ayer y sales
consuetudinario, PROHIBIDO CURVAR A LA IZQUIERDA,
y casi, PROHIBIDO PISAR EL CÉSPED, pisas el césped
porque ibas a caerte, luego avanzas, ciudadano
y durable, PROHIBIDO CRUZAR, sin saber para qué lado
ir ni para qué, PROHIBIDO ESTACIONARSE, porque no puedes
parar la maquinaria infatigable con tu dedo
solo porque te entró una astilla en el alma,
OBEDEZCA AL POLICIA, así es más fácil, saluda,
di que sí, que bueno, PROHIBIDO HABLAR CON EL CONDUCTOR,
y quitándote dócilmente el sombrero estupefacto,
PONGASE EN LA COLA, anuncia tu hereje necesidad
de trabajar en lo que fuese, NO HAY VACANTES,
tal vez el año próximo por la tarde, pero no te dejan
dejar para mañana lo que puedes morir hoy
y aguantas y volverás cuando te llamen, PROHIBIDO
USAR EL ASCENSOR PARA BAJAR con tus piernas, para eso
las tienes gratis desde el último accidente,
NO SE ACEPTAN RECLAMOS, para que vayas de guerra
en guerra con tu himno nacional, SONRIA, tu banderita, la patria
a la que le debes tanto, como todos,
pero ten cuidado, imbécil: por ir pensando en tu meta­física
descosida ibas a entrar en el parque público,
PROHIBIDA LA ENTRADA, zona estratégica, tú, negro,
perro cívico, civil, SILENCIO, y tú sabes
que no debes, PROHIBIDO PORTAR ARMAS, eso también
se sabe y tampoco los proyectos de amor, los aromas
futuros, no suena todavía la sirena de las seis,
PROHIBIDAS LAS HUELGAS, que es cuando puedes pensar,
LEA SELECCIONES TOME COCA-COLA PROHIBIDO ESCUPIR,
hombre libre de este país libre del mundo libre,
y acatas las yuntas formidables de los diarios
y agradeces: otros piensan por ti y les cuesta
para que sigas libre, no te llames, PROHIBIDO USAR EL TELEFONO,
sólo para tener quien pregunte por ti,
PROHIBIDAS LAS VISITAS EN LAS HABITACIONES,
vayan a creer que estás enfermo, PROHIBIDO FORMAR GRUPOS,
porque tú, individuo, aislado, alicaído, con el vientre
pegado al paladar que te sabe a medalla, eres inofensivo;
mejor apágate la luz, deja para algún día los rencores,
ponte en toque de queda, métete en ti, prolóngate
durmiendo para que vuelvas a amanecer,
heroico de puro testarudo, a leer las nuevas instrucciones
para hoy como un estado de sitio: prohibido
tener libros de Marx y otros libros, prohibido llevar los cabellos
como te de la gana, prohibido ir a China, prohibido
besarse en los parques, prohibido tener fotografías
del Che, nombrar al Che, leer al Che y otros autores,
prohibidas las faldas cortas, las películas suecas,
las canciones de Bob Dylan, los dibujos de Siné,
prohibido hablar mal del gobierno, prohibida
la información sobre los grupos subversivos, prohibidas
todas las manifestaciones, queda prohibida la lucha
de clases ha dicho el Presidente. Y sigues, aguantón
y cobarde, solo porque el instinto, él también,
quién lo creyera, te colgó su letrero: SE PROHIBE MORIR.


(Jorge Enrique adoum – ecuador)
del libro Currículum mortis (1968)

arenga de uno que no fue a la guerra

nunca fui a la guerra, ni falta que me hace,
porque de niño
siempre pregunté cómo ir a la guerra
y una enfermera bella como un albatroz,
gritó con graznido de ave sin mirarme:
ya estás en ella, muchacho, ya estás en ella


(Juan Manuel Roca - Colombia)

españa

No existe la censura:
lo que existe es un Servicio de Información Bibliográfica
para evitar posibles perjuicios económicos a los editores.
No hay gente que se muere de hambre:
hay personas que sufren insuficiencias tróficas
debidas a insuficiencias alimentarias.
No hay lucha de clases:
hay tensiones sociales polarizadas en torno a desiguales
repartos de la Renta Nacional.
No hay oposición episcopal:
no se trata de quitar al obispo sino de modificar
las estructuras jerárquicas que no son conscientes
del compromiso con las líneas posconciliares.
No hay partidos políticos:
hay articulación de contrastes de opiniones.
No hay subida de precios:
hay revisión de tarifas.
No hay derecho de huelga:
hay una manera de exteriorizar el conflicto directo.
No hay epidemia de cólera:
hay brotes de diarreas estivales.
No se habla de amnistía,sino de condena de sanciones.

Etcétera.


(Juan Brossa - España - Versión de Carlos Vitale)

a veces

A veces tengo ganas de ser un cursi
para decir: La amo a usted con locura.
A veces tengo ganas de ser tonto
para gritar: ¡La quiero tanto!
A veces tengo ganas de ser un niño
para llorar acurrucado en su seno.
A veces tengo ganas de estar muerto
para sentir, bajo la tierra húmeda de mis jugos,
que me crece una flor rompiéndome el pecho, una flor,
y decir: Esta flor, para usted.


(nicolás guillén - cuba)

en el principio era el verbo




te número te teléfono aburrido
te direcciono (callo caso y escalera)
y habitacionada ya te lámparo te suelo
te vaso te enfósforo te libro
te disco te destoco te desvisto desoído
te camo te almohado enciendo descobijo
te pelo te cadero me cinturas
nos trasvasamos labio a labio
me embotello en tu adentro
nos rehacemos te desformo me conformo
multiplicada tú y yo mildividido


(jorge enrique adoum – ecuador)