Así como del fondo de la música
brota una nota
que mientras vibra crece y se adelgaza
hasta que en otra música enmudece,
brota del fondo del silencio
otro silencio, aguda torre, espada,
y sube y crece y nos suspende
y mientras sube caen
recuerdos, esperanzas,
las pequeñas mentiras y las grandes,
y queremos gritar y en la garganta
se desvanece el grito:
desembocamos al silencio
en donde los silencios enmudecen.
silencio
seu livro
comprei um livro de poemas breves pra você
no caminho fiquei lendo e desisti
o livro ficou sendo meu
o seu quem vai escrever sou eu
tranquilamente
un hombre es nada
sin las personas que conoce,
sin las personas que conoce
y que lo quieren, lo quieren
tranquilamente.
en la orilla del aire
En la orilla del aire
(¿qué decir, qué hacer?)
hay todavía una mujer.
En el monte, extendida
sobre la yerba,
si buscasmos bien:
una mujer.
Bajo el agua, en el agua,
abre, enciende los ojos,
mírala bien.
Algas, ramas de peces,
ojo de náufragos,
flautas de té,
le cantan, la miran bien.
En las minas, perdida,
delgada, sombra también
raíces de plata obscura
le dan de beber.
A tu espalda, en donde estés,
si vuelves rápido a ver
la ves.
En el aire hay siempre oculta
como una hoja en un árbol,
una mujer.
...
misterio gozoso
miro
Siempre miro las manos
Posadas en el aire
Los dedos moviéndose ligeros
Y, en medio del dolor,
Descubro las manos estrangulando
El misterio de todo tu cuerpo ajeno
Miro como gitana
Las líneas del destino
Trazadas en tu mano izquierda
La vida te circula hasta mi uña
Y los dedos de mi pie derecho
Ni siquiera palpan una tarde de ayer
Gitana de la nada
Miro otra vez tus manos
Posadas en el aire
El punto alto de la cabeza
Me retrata la fortuna de no verte
Siempre miro las manos
Que atenazan el tronco del deseo
Y recojo las sombras
Posadas en el aire
De tus manos
Miro como gitana
El dorso de tu mano derecha
Y el destino
Molido de nervios y pausa
Me avisa
De golpe
El quiebre de la muñeca
Los pliegues de cada pulgar
Sin huellas
Miro de lejos
Las manos posadas
En el hombro de una puerta
Y recojo
Otra vez
La silueta de tus tendones
Debajo de todo mi pubis de ayer.
(carol murillo ruiz - ecuador)
poema bobo
me explico: ando que le doy vueltas
y más vueltas
a la fugaz pregunta que me hiciste,
pero no la recuerdo.
tengo la vaga idea de que era algo de dios,
o de los pájaros;
o tal vez de la tierra,
o de los árboles,
pero tu voz inconfudible gira
en estas angustiosas espirales
que sucesivamente
se pierden a lo lejos,
y creo que tampoco tú podrás precisarla,
puesto que aquella noche,
si bien era tu voz,
era en mi sueño.
en todo caso,
sábelo,
aunque me hubieras preguntado la hora,
o cualquier cosa sobre el sol
o el viento;
las piedras,
las guitarras
o los ríos,
te respondo que sí,
que yo te quiero.
las palabras
Las palabras hacen trampa
nunca creo en lo que nombran las palabras
las palabras del temblor, del desatino
las palabras que desvíen el destino
las palabras son sagradas, buen amigo
las palabras me hacen falta
me hacen falta cien millones de palabras
las palabras siempre se las lleva el viento
pero yo las necesito, somos dos viejos amantes
muy chiflados, muy astutos, desafiantes
son el arma con la que me das consuelo
el cuchillo que se hunde en mi pellejo
la apariencia siempre bien organizada
las palabras son traiciones de alto vuelo
Las palabras hacen trampa
nunca creo en lo que nombran las palabras
ahí se esconden muchos tontos importantes
pero no te creas en lo que te diga nadie
las palabras nos enseñan el coraje
las palabras me hacen trampa
nunca creo en lo que dicen tus palabras
las mías son iguales, siempre meten confusión
la tensión entre tus versos y el lenguaje
la tensión entre mis besos y tu amor
son el arma con la que te doy consuelo
el cuchillo que te hundo en el pellejo
la apariencia siempre bien organizada
las palabras son traiciones de alto vuelo
las palabras me hacen falta
me hacen falta cien millones de palabras
las palabras del temblor y del hastío
las palabras que desvíen mi destino
las palabras son sagradas como el vino
las palabras
no me creo lo que dicen
mis palabras son el centro del misterio
las palabras nos explican lo que nunca entenderemos
si fue cierto, fue mentira
o si al fin fue todo sueño
mis palabras
las palabras
(fito páez - argentina)
los amantes
En la doliente soledad del domingo...
Aquí estoy,
desnuda,
sobre las sábanas solitarias
de esta cama donde te deseo.
Veo mi cuerpo,
liso y rosado en el espejo,
mi cuerpo
que fue ávido territorio de tus besos;
este cuerpo lleno de recuerdos
de tu desbordada pasión
sobre el que peleaste sudorosas batallas
en largas noches de quejidos
y risas
y ruidos de mis cuevas interiores.
Veo mis pechos
que acomodabas sonriendo
en la palma de tu mano,
que apretabas como pájaros pequeños
en tus jaulas de cinco barrotes,
mientras una flor se me encendía
y paraba su dura corola
contra tu carne dulce.
Veo mis piernas,
largas y lentas
conocedoras de tus caricias,
que giraban rápidas y nerviosas
sobre sus goznes
para abrirte el sendero de la perdición
hacia mi mismo centro,
y la suave vegetación del monte
donde urdiste sordos combates
coronados de gozo,
anunciados por descargas de fusilerías
y truenos primitivos.
Me veo y no me estoy viendo,
es un espejo de vos
el que se extiende doliente
sobre esta soledad de domingo,
un espejo rosado,
un molde hueco buscando su otro hemisferio.
Llueve copiosamente
sobre mi cara
y sólo pienso en tu lejano amor
mientras cobijo
con todas mis fuerzas,
la esperanza.
sueño
estábamos desnudos en el sueño,
desnudos hasta las últimas y desesperadas consecuencias
defendimos el paraiso a dentelladas,
nadie debía expulsarnos, no podíamos perderlo,
negociamos con dios las condiciones
partiendo del axioma de que hablando se entiende la gente,
los caballeros, sobre todo,
sin necesidad de un mediador, ni de un intermediario,
sin necesidad de una excusa cualquiera,
hicimos el amor prescindiendo de la artera serpiente,
pero, desgraciadamente, siempre gana el más fuerte,
por ende, se repitió la historia
y todo se fue al diablo
cuando alguien prendió el foco
o llegó la mañana
a despertarme.
com licença poética
Quando nasci um anjo esbelto,
desses que tocam trombeta, anunciou:
vai carregar bandeira.
Cargo muito pesado pra mulher,
esta espécie ainda envergonhada.
Aceito os subterfúgios que me cabem,
sem precisar mentir.
Não tão feia que não possa casar,
acho o Rio de Janeiro uma beleza e
ora sim, ora não, creio em parto sem dor.
Mas, o que sinto escrevo. Cumpro a sina.
Inauguro linhagens, fundo reinos
(dor não é amargura).
Minha tristeza não tem pedigree,
já a minha vontade de alegria,
sua raiz vai ao meu mil avô.
Vai ser coxo na vida, é maldição pra homem.
Mulher é desdobrável. Eu sou.
se juntan desnudos
dos cuerpos que se juntan desnudos
solos en la ciudad donde habitan los astros
inventan sin reposo al deseo.
no se ven cuando se aman, bellos
o atroces arden como dos mundos
que una vez cada mil años se cruzan en el cielo.
sólo en la palabra, luna inútil, miramos
cómo nuestros cuerpos son cuando se abrazan,
se penetran, escupen, sangran, rocas que se destrozan,
estrellas enemigas, imperios que se afrentan.
se acarician efímeros entre mil soles
que se despedazan, se besan hasta el fondo,
saltan como dos delfines blancos en el día,
pasan como un solo incendio por la noche.
garabato
escribir
es vivir
en cierto modo
y sin embargo todo
en su pena infinita
nos conduce a intuir
que la vida jamás estará escrita
